Y todo es más lento...
No concluí las entradas al final del año pasado. No diré que no tuve tiempo.
Tuve la intención pero nunca las ganas. Es lo mismo de siempre.
Bueno, para cerrar lo que pasó en los últimos mese diré que completé casi todo en lo que me propuse. Logré terminar el ciclo sin jalar en algún curso ni matarme en el intento. Hice amigos, me di cuenta de lo mucho que me falta por hacer, de lo insignificante que me puedo llegar a sentir, de lo perezosa que en realidad soy y que nunca me sentiré lista.
Aprendí que quiero hacer las cosas a mi manera, como salgan, generalmente hecho todo un sancochado porque aún esto aprendiendo a tomar las riendas y... subirme al caballo. La verdad es que sigo aterrada. Sigo evitando, sigo huyendo quiero huir de la incertidumbre pero no me deja. ¿Cuándo se irá? A veces pienso que nunca. Lo veo en mis padres aún.
Estos últimos días he tratado evitar hablar del futuro, porque no quiero hacer promesas que no pueda cumplir, necesito estar segura.
He limpiado mi cuarto con la ayuda de mi mamá, porque mi alergia decidió regresar de un portazo para tirarme a la cama. Han desfilado de mis estantes muñecos, perfumes, libros, papeles... todo lo que no necesito, no sé por qué seguí conservando algunas cosas. Guardar para más adelante. Eso casi nunca es cierto.
Y ahora estoy decidiendo que hacer, el mes de enero ya anda a la mitad. Idiomas, gimnasio, entrevistas de trabajo?
Tuve la intención pero nunca las ganas. Es lo mismo de siempre.
Bueno, para cerrar lo que pasó en los últimos mese diré que completé casi todo en lo que me propuse. Logré terminar el ciclo sin jalar en algún curso ni matarme en el intento. Hice amigos, me di cuenta de lo mucho que me falta por hacer, de lo insignificante que me puedo llegar a sentir, de lo perezosa que en realidad soy y que nunca me sentiré lista.
Aprendí que quiero hacer las cosas a mi manera, como salgan, generalmente hecho todo un sancochado porque aún esto aprendiendo a tomar las riendas y... subirme al caballo. La verdad es que sigo aterrada. Sigo evitando, sigo huyendo quiero huir de la incertidumbre pero no me deja. ¿Cuándo se irá? A veces pienso que nunca. Lo veo en mis padres aún.
Estos últimos días he tratado evitar hablar del futuro, porque no quiero hacer promesas que no pueda cumplir, necesito estar segura.
He limpiado mi cuarto con la ayuda de mi mamá, porque mi alergia decidió regresar de un portazo para tirarme a la cama. Han desfilado de mis estantes muñecos, perfumes, libros, papeles... todo lo que no necesito, no sé por qué seguí conservando algunas cosas. Guardar para más adelante. Eso casi nunca es cierto.
Y ahora estoy decidiendo que hacer, el mes de enero ya anda a la mitad. Idiomas, gimnasio, entrevistas de trabajo?

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